Las célebres
estatuas funerarias de Rahotep y Nofret fueron halladas en una de estas
mastabas, en 1871, por el egiptólogo francés Auguste
Mariette.
No sólo conservan su policromía original, sino que sus
rostros,
con ojos hechos de pasta de vidrio incrustada en la piedra,
están
aún llenos de vida, clavando su penetrante mirada en quien se
acerca
a contemplarlos.
Cuentan
los egipcios
que cuando las estatuas fueron descubiertas, los obreros de la
excavación,
impresionados por la vivacidad de sus miradas, iluminadas por las
lámparas
en medio de la oscuridad, salieron de la tumba huyendo despavoridos.
Rahotep
era uno de
los hijos de Snefru, el fundador de la IV Dinastía y
artífice
de las pirámides de Maidum, Romboidal y Roja. Nofret, que
significa
'La bella' era su esposa (comienzos IV Dinastía, hacia 2600 a C;
conservadas en el Museo del Cairo). |
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