LAS DUNAS GIGANTES DEL NAMIB
Fotografías: Jaume Sancho
Los
desiertos son, junto con el Polo Norte y la Antártida, los
lugares más inhóspitos de la Tierra. La ausencia de vida,
las temperaturas extremas, la falta de agua y las grandes extensiones
de terreno que componen un desierto, hacen que la existencia en
él sea aparentemente muy difícil, por no decir casi
imposible. Sin embargo, viajar a ellos y contemplarlos es una de las
experiencias más gratificantes que puede tener el ser humano.
La inmensidad del paisaje, los diferentes tonos de color y
las sombras cambiantes a lo largo del día, el imponente
silencio, la extraña sensación de soledad/libertad, la
espectacularidad de sus noches con unos cielos increíblemente
estrellados, todo ello hace que quien viaja alguna vez a un desierto,
casi con toda seguridad repita la experiencia.
Y si además de todas estas virtudes,
añadimos que es uno de los desiertos más peculiares y
asombrosos del planeta... entonces es que estamos en el Desierto del Namib. Más
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