El Alcázar de
Córdoba
fue levantado por los musulmanes sobre ruinas romanas y visigodas para
alojar a los soberanos omeyas, hasta que su sede fue trasladada a
Medina
Azahara. Alfonso XI construyó en su lugar el alcázar
real,
a principios del XIV, que más tarde fue reformado por los Reyes
Católicos, y actualmente es sede del palacio Episcopal.
Destacan en el
Alcázar sus
magníficos jardines, diseñados al gusto árabe,
cuyas
terrazas están animadas con una sucesión de surtidores y
fuentes que mantienen todo el año el verdor de sus parterres y
arbolado.
Los andalusíes idearon un complejo sistema de conducción
de las aguas del Guadalquivir para el riego de los jardines. La huerta
no ha dejado de cultivarse desde la época musulmana.
Córdoba,
España |