No podía
faltar Venecia,
la ciudad de los canales, en una exposición sobre las aguas de
la
Tierra. La Perla del Adriático, cuna de Marco Polo, descansa
toda
ella sobre una laguna que conecta con el mar. Los cimientos de madera
de
sus palacios, puentes, villas e iglesias van siendo carcomidos por las
aguas, y la ciudad se hunde lentamente, ensimismada en el espejismo de
su pasada gloria, de cuando llegó a ser una república
independiente
con poder hegemónico en el Mediterráneo.
Venecia, Italia |