El oasis de Siwa es
una
isla de verdor y vida en medio de un océano de arena. Escondido
en el desierto del Sahara, en territorio de Egipto, se halla muy lejos
del Nilo y muy cerca de la frontera con Libia.
Si existe un paraíso en la Tierra, podría
muy bien estar aquí. A la extraordinaria belleza de su paisaje
de cerros y palmerales reflejados en lagos que parecen espejos, al
evocador ambiente de sus ruinas olvidadas desde tiempos de los
faraones, hay que añadir la simpatía de sus habitantes,
fieles guardianes de sus costumbres, pero afables y hospitalarios con
los viajeros que se aventuran hasta estos parajes.
Visitar el oasis de Siwa es embarcarse en la
máquina del tiempo a un bucólico pasado por el que parece
no transcurrir la Historia. Hay constancia de que Alejandro Magno
viajó hasta allí y se quedó maravillado del lugar.
Y se puede asegurar, sin temor a equivocarnos, que lo que en aquel
entonces vio es prácticamente lo mismo que hoy podemos ver con
nuestros propios ojos, y fotografiar con nuestras cámaras. El
oasis de Siwa. Información