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Fotografías: Pablo Cobos
El fotógrafo santiagués
Pablo
Cobos nos propone en esta exposición un sugestivo juego visual.
Dar un paseo por la hermosa ciudad de Santiago de Compostela a
través
del laberinto de espejos que la lluvia crea en el empedrado de sus
calles.
Espejos de piedra y agua que brotan al final del Camino
y nos internan en un Santiago misterioso y evanescente, cuyos
campanarios
están sumergidos y sus torres se voltean y quiebran en
ondulaciones.
Un Santiago donde las puertas de las mansiones se abren al cielo y las
ventanas a los abismos, los soportales hacen más profunda la
oscuridad
de la noche, y casi se puede tocar la luna, atrapada en su reflejo.
¿Quién se atreve a acompañarnos en
este viaje al otro lado del espejo?
Indices de fotos
Indice de fotos 01
a 12
Indice de fotos 13
a 24
| Vi una
pequeña esfera tornasolada, de casi
intolerable fulgor. Al principio la creí giratoria; luego
comprendí que ese movimiento era una ilusión producida
por los vertiginosos espectáculos que encerraba. El
diámetro del Aleph
sería de dos o tres centímetros, pero el espacio
cósmico estaba ahí, sin disminución de
tamaño. Vi el populoso mar, vi el alba y la tarde, vi las muchedumbres de América, vi una plateada telaraña en el centro de una negra pirámide, vi un laberinto roto... (Jorge Luis Borges, extractos de El Aleph) Vi un laberinto roto... Un intrincado laberinto de espejos que debían franquear los caminantes al final de un largo Camino. Espejos rotos en mil pedazos, cuyos troceados reflejos multiplicaban por mil las puertas y ventanas del laberinto. Y a través de sus azogues se vislumbraban retazos de torres, calzadas de granito y oscuros soportales. Me interné al otro lado de los espejos, y descubrí una ciudad de ensueño, con calles que llevaban a ninguna parte, campanarios que pendían cabeza abajo, y mansiones cuyos muros se agitaban temblorosos como ondas en una charca. Era un laberinto de espejos hechos de piedra y de agua, construido por la lluvia para extraviar en sus trampantojos a los viajeros, poco antes de llegar a su destino. |
| Agua sobre piedra (la lluvia como arte) |
| Entre las nubes y
la tierra
se levanta imponente Santiago de Compostela, donde los granitos
enlosados
de su suelo y la lluvia incesante nos envuelven en una bohemia de
poético
sentido existencial. Al final, sólo queda el paseante admirando arquitecturas que cada año son un siglo más viejas; al final sólo quedan las piedras con su sábana de agua. Al final todo es un reflejo. Esta es una serie fotográfica realizada en Santiago, donde la lluvia es arte. De estas imágenes, me gustaría resaltar la belleza de las piedras graníticas, el inmenso enlosado pétreo que compone las calles del casco histórico convertido en lienzos luminosos por un agua, hoy, más que milagrosa. Ensalzar también el paisaje arquitectónico, hecho en varias épocas de la historia, y que viene a culminar en un conjunto patrimonio de la humanidad. Pablo Cobos |
| Pablo Cobos Santiago de Compostela , España (1975) E-mail de contacto: vilafinsneto@yahoo.es 2001 Otras exposiciones en fotoAleph de temas relacionados: EL
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DE AGUA |
ESPEJOS EN EL CAMINO
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Pablo Cobos
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ESPEJOS EN EL CAMINO
Fotografías:
Pablo Cobos
© Pablo Cobos
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